ya no tendría sentido, ya no podría sorprenderte, ya te lo esperarías...
Tampoco pretendo estar siempre a tu lado o pegada, atada a ti...
Muchas palabras suenan bien, son bonitas pero yo prefiero demostrar que decir; y por otro lado te mentiré... Sí, te mentiré si digo que siempre estaremos juntos porque no es verdad ni lo será jamás.
No pretendo atarme a ti, aferrarme a ti... Sí, quizás es el miedo a salir herida,
sin embargo no me aferro a ti porque perderé, porque al decir adiós, dolerá... y jamás se hace más fácil despedirse.
Y no quiero depender de tu presencia, ni desvivirme dándotelo todo...
Mentiría si digo que uno nunca espera algo a cambio, todos lo hacemos
aunque sea inconscientemente y por eso nos decepcionamos.
Tampoco pretendo esperar mucho de ti, ni siquiera algo...
Así como espero que tú no esperes mucho de mí... Así podremos sorprendernos y no tanto decepcionarnos, ni pasar tantos ratos amargos...
No pretendo ser tu karma o lo mejor que te haya pasado...
Sólo quiero ser yo cuando estoy contigo y tú mismo cuando estés conmigo,
estando en un nivel de tolerancia y aceptación en las cosas en las cuales quizás no encajamos muy bien.
No pretendo cambiarte o mejorarte, porque eso es algo que debe nacerle a las personas;
algo que muy en el fondo se debe sentir y no de manera forzada.
No pretendo ser lo que quieres que sea, ni amoldarme, ni complacerte en todo...
Porque así soy; a veces muy dulce, otras ilusa y últimamente más ácida, más antipática.
Así soy y no puedo evitarlo, así como entiendo lo que tú eres.
La verdad es que no hay nada escrito, no hay nada perfecto...
Sentimos tanto, tanto bien como mal; que al final lo excesivamente bueno, termina asfixiándonos, aburriéndonos, cansándonos, haciéndonos querer huir...
Lo excesivamente malo... Daña, hiere, destruye...
Pero, parecemos ser más apegados al dolor y a lo malo a veces, y sin embargo los problemas y las cosas malas, a veces, aunque suene tonto, nos hace bien y no por masoquismo sino para hacernos entender, aprender, mejorar, cambiar algo, ver las cosas de otra manera.
Pero, en fin que todo debe ser suficiente y no demasiado o poco, y nosotros auto-suficientes.
Somos felices de a ratos... Yo con lo que tengo y soy puedo llenar tus momentos de felicidad, pero no seré tu alegría, así como tú no serás enteramente la mía, porque la felicidad viene desde adentro, de ti, de lo que haces, de lo que das, de cómo vives tu día a día.
Y la verdad es que no me amargo, no me enojo, ni soy negativa... sólo he recorrido más.
Hoy soy más sabia, más realista y no soy más mala o menos buena, sólo fría. Todo te hace entender por quiénes debes luchar y dar y por quiénes no debes ni mover un dedo siquiera. Quien quiere estar, sencillamente estará....
No pretendo darme mala vida, no más, ni quiero... Estoy para vivir, complacerme a mí misma, más a mí que a alguien más.
Y aunque pueda negarlo hasta el final, por dentro sigo teniendo los mismos sueños, queriendo como yo sé querer o mejor dicho queriendo querer como yo sé querer, queriendo enamorarme, con ganas de esforzarme o dar dependiendo de lo que reciba, eso no ha cambiado... Mi esencia es la misma, pero sabiendo que no cualquiera hace compañía de verdad, que no cualquiera te quiere en verdad, que no cualquiera te dará como tú das, que no cualquiera verá tu valor en verdad...



